Mira de lo que eres capaz

El otro día vi un documental en la televisión sobre el Parque Nacional de Garamba, en la República Democrática del Congo. Lejos de ser un parque como los que nosotros conocemos, Garamba destaca por sus 12.500 kilómetros cuadrados de sabana (Patrimonio de la Humanidad), donde conviven en libertad elefantes, leones, hipopótamos, búfalos, antílopes y un largo etc. Su director, Luis Arranz, es un biólogo español que desde hace años se dedica a dirigir el parque con gran dedicación y empeño. Hasta aquí todo bien. La historia se complica cuando se empiezan a explicar todos los problemas a los que el personal que trabaja allí tiene que hacer frente: los cazadores furtivos que entran en el parque de forma ilegal para matar elefantes y llevarse sus preciados colmillos. A esto se suma otro problema, más complicado aún si cabe: el grupo armado LRA (liderado por Joseph Kony), formado por crueles guerrilleros para los que matar, violar o mutilar no es ningún impedimento, y llevarse por delante todo lo que pillen de por medio, elefantes incluidos, tampoco.

PobladoLo que me impactó es que estos problemas no han sido cosa de una temporada breve, donde tras numerosos altercados se volvió a la ‘calma’ (lo pongo entre comillas porque la ‘calma’ de este parque no es nada parecida a la nuestra). Lo cierto es que estos conflictos de vida y muerte forman parte del día a día del director y los trabajadores del parque, viviendo en un permanente estado de alerta.

Recuerdo estar viendo el documental y pensar: ¿pero ese hombre, por qué no se va de allí? ¿qué es lo que le lleva a continuar viviendo/trabajando en esas condiciones?. Pero ahí no acaba la cosa. Además de lo ya relatado y de las continuas labores que este parque y sus animales exigen, el personal de Garamba lleva a cabo un programa de educación y concienciación para la gente de la zona, ayudas económicas para los poblados más cercanos y la planificación de un pequeño bungalow que pueda albergar a turistas cuando la situación del parque sea más segura.

Realmente me conmovió. Me emocionó ver a este equipo de personas trabajando sin descanso, sacrificando incluso su propia seguridad y comodidad por salvar aquello en lo que creen: un parque en el que los animales puedan vivir sin la amenaza de los cazadores y donde el grupo armado no cause conflictos para que así la gente pueda ir a Garamba. Y no solo trabajan para resolver los conflictos sino que a su vez son capaces de ir más allá y realizar labores educativas con la población.

Menospreciamos la facultad que tenemos para defender aquello en lo que creemos

Muchas veces pienso que debido a la saturación de malas noticias que recibimos por todas partes (para deprimirse no hay más que ojear un periódico), menospreciamos la capacidad de sacrificio, lucha y trabajo que tenemos los seres humanos cuando se trata de eliminar o reducir los efectos de algo que consideramos injusto, peligroso o dañino para nosotros u otras personas (sin olvidar además los animales en este caso). Menospreciamos la facultad que tenemos para defender aquello en lo que creemos porque nos importa, porque sabemos que lo que hagamos como individuos puede cambiar el rumbo de las cosas, porque decidimos no ser indiferentes ante aquella realidad que no nos gusta, y por eso elegimos sacrificarnos, sudar y llorar, y mover cielo y tierra si hace falta, con tal de que todo sea mejor.

Sí, es verdad que el hombre es capaz de hacer cosas malas, terribles, cosas sin sentido que hacen que nos avergoncemos de nosotros mismos como especie y no tengamos respuesta alguna a un por qué que nos araña por dentro. Pero héroes como Luis Arranz abundan en todas partes. Tú también lo eres, y estás rodeado de ellos en tu vida y tu rutina: junto al padre que no tiene empleo y sale todos los días a buscarlo, junto a la persona a la que han diagnosticado cáncer y no se rinde en su lucha, junto al hijo que acompaña a su madre noche y día en la cama de un hospital, junto a aquellos que saben que aunque corren tiempos difíciles no se rinden y se movilizan. Y no solo dan el 100% sino que todavía les sobra para seguir adelante y ayudar a los otros. Pero recuerda además que ese héroe o heroína, aunque tú no lo sepas o no lo creas, también eres tú.

Creo que no me equivocaría si digo que ahora mismo estás pensando en aquellas cosas que has sido capaz de hacer en tu vida y que pensaste que no podrías. Si no lo estás haciendo, te invito a que lo hagas. Como decía un reciente anuncio publicitario para una marca de embutidos: ‘se te olvida que eres más listo de lo que crees, más fuerte de lo que piensas, incluso más guapo… y cuando te das cuenta, es como tener super poderes’.

Si te interesa y te gustaría ver el documental, pincha aquí.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s