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Feliz 2015

Feliz-2015

Os deseo a todos y a todas un muy feliz 2015, lleno de experiencias bonitas y positivas. Un año en el que seamos más conscientes de nosotros mismos y de lo que hacemos para darnos cuenta un poquito más de lo afortunados que somos.

Personalmente creo que 2015 es un número precioso y tengo el feeling que será un buen año. Lo intuyo… Que así sea.

Sed felices.

Pon el foco

 

pensar-a-foco

Muchas veces me paro a pensar en la cantidad de tiempo y energía que dedicamos a soñar con todos aquellos fines y objetivos que queremos alcanzar. Sabemos, porque lo hemos oído mil veces o mejor aún, porque lo hemos experimentado, que las cosas tienen su proceso y su tiempo. Al igual que un buen puchero necesita su buena mañana en la olla haciéndose lentamente, sabemos que en la vida no todo es inmediato y que por tanto hay que tener paciencia. Sin embargo, el mundo en el que vivimos parece orbitar en torno a deseos y necesidades mucho más apremiantes e inmediatas: lo cierto es que cuando queremos algo, lo queremos ya.

Perder o reducir esa capacidad para ser pacientes y disfrutar del proceso es algo que estamos empezando a enterrar bajo la montaña de prisas y ansiedad con las que vivimos, dando lugar a altos niveles de frustración que, en muchos casos, hacen que abandonemos la toalla antes incluso de haber empezado. Antes, cuando se comenzaba un proyecto y en función de cómo fuesen los resultados, íbamos perdiendo o ganando la ilusión por continuar. Ahora lo que ocurre es que en muchos casos nos desilusionamos antes de empezar, abandonando cualquier principio y por tanto, cualquier posibilidad de acercarnos a eso que tanto (creíamos) que deseábamos.

Comparto plenamente la reflexión de Sergio Fernández, profesional al que tanto admiro, de que si nos perdemos el principio, también nos perderemos el fin porque no consiste tanto en enfocarnos en el fin en sí mismo sino en el propio principio. Es como si de noche se va la luz y tenemos que alumbrar con una linterna el camino: no alumbramos el final al que queremos ir sino que alumbramos justo bajo nuestros pies para ver dónde pisamos. Gracias a ese haz de luz ponemos la atención en nuestras pisadas para no tropezar con nada porque de eso dependerá que lleguemos o no hacia el origen del apagón.

No existen fórmulas milagrosas que garanticen finales o misiones cumplidas, pero sí recetas que podemos ir probando y ajustando a nuestro gusto que nos permitan enfocarnos en el aquí y ahora, en el principio de cada proceso y no tanto en el final. Recordemos que para andar mil pasos hay que empezar por el primero y que no existen metas sin comienzos.

Situarnos en el aquí y ahora y ser conscientes de lo que hacemos a cada momento sin dejar que otros pensamientos o deberes contaminen esa intención primero y acción después es el primer paso para intentar lograr cualquier objetivo y sentirnos un poquito más en paz con nosotros mismos.

 

Aclaración: he sacado esta reflexión de Sergio Fernández de una entrevista impresa que le han hecho hace poco. En ese artículo Sergio habla del concepto de la abundancia y de algunas de las creencias más importantes para él. Qué dice y sobre todo, cómo lo dice es algo digno de ser leído, por eso te dejo el link que te llevará a esa entrevista con Sergio Fernández titulada ‘Vivir con abundancia’.

 

Cuando los años no se van

Feliz-2014

Coloquialmente, se suele decir eso de que ‘un año más se va’. Nos ponemos de tiros largos para despedir el año, prepararnos para el siguiente y repetir el mismo ritual 365 días después. Hace días que vengo dándole vueltas a la idea de que los años nunca terminan ni se agotan, sino que se quedan en nosotros. El ‘un año más se va’ está del todo alejado de la metamorfosis que en realidad sucede, cuando ese cúmulo de 52 semanas traspasa la piel y se instala en lo que somos, olemos, sentimos y respiramos.

Los años nunca se van; somos nosotros los que nos alejamos del cómo éramos el pasado 1 de enero. Nos alejamos porque crecemos, porque cambiamos, y porque todas esas experiencias nos ayudan a avanzar y a evolucionar internamente. El día 31 siempre lo he sentido muy especial y diferente a los otros 364. Solía pensar que era por la añoranza de despedir al viejo año pero ahora entiendo que quizás esa sensación sea el proceso de asimilación de que, efectivamente, todo lo que el año me ha reportado ya forma parte de mi. Y tomar conciencia de ese cambio, de ese nuevo yo, requiere un proceso de adaptación y sobre todo, de aceptación.

¿Me gusta cómo soy ahora? ¿Ha sido un buen año? ¿Soy más o menos feliz que el anterior? ¿Estoy deseando que se acabe o siento tristeza? ¿Soy mejor persona? ¿Qué he aprendido? ¿He cumplido mis sueños?

Para mi este 2013 ha sido muy especial. Aquí y ahora, sentada en la terraza de la cabaña en la que vivo en Varkala, India, me doy cuenta de que todavía me estoy adaptando a todos esos cambios y experiencias que el 2013 me ha reportado, y que ahora ya conforman parte de mi. Se están fusionando con la persona que ya era y muchos de ellos están jugando al tetris para ver de qué manera pueden encajar, asentarse en mi, y trabajar en conjunto para comenzar el 2014.

Así que no voy a pensar eso de que un año más se va porque no es lo que sucede. Los años pasan, se quedan, se asientan y se fusionan en nosotros con lo que ya existe, con lo que ya es. Voy a pensar en cómo me sienta todo lo aprendido y si soy capaz de lucirlo, digerirlo, integrarlo y finalmente aceptarlo como parte de mi yo evolucionado. Como alguien que se hace un tatuaje y tiene que acostumbrase a que ese dibujo va a estar allí siempre porque ya forma parte de su anatomía.

Espero que el 2013 haya sido un año enriquecedor en lo emocional. Deseo que esa transformación y ese proceso de acople de nuevas experiencias te lleve a una mejor versión de ti mismo/a. Deseo que el 2014 te traiga nuevas oportunidades para que alcances aquello que anhelas y por lo que estás trabajando. Deseo que tu desarrollo personal sea tu horizonte, y tu sonrisa el timón que dirija ese proceso.

Gracias 2013. Bienvenido 2014.

Estos son los deseos que algunos de los seguidores han mandado. Donde se pone la intención, acude la energía, así que os deseo todo lo mejor y que se cumplan vuestros deseos.

  • Un hijo
  • Felicidad para todos
  • Ser feliz con los que están a mi lado
  • Salud